IMX500: El sensor que llevará la IA a otro nivel
Luis Ernesto Castro Cedillo 1589655281 16/05/2020 4 minutos 236 Comentarios

La inteligencia artificial hoy dia es un factor tecnologíco que está presente en muchos ambitos y SONY ha decidido llevarlo un paso mas pero, ¿Hasta que grado?


 


Por mucho tiempo la Inteligencia artificial (AI, por sus siglas en inglés) ha sido un tema para unos no más que ciencia ficción, mientras que para otros algo totalmente tangible para hablar largo tendido y es que, quien no se entusiasma con la idea de poder tener una compañera creada por IA la cual tenga la opción de materializarse, un flotante pero pequeño asistente robot que te brinde apoyo táctico en combate o tener todo un sistema de apoyo en tu casa que te ayude a crear trajes o realizar cálculos en un santiamén.


Si bien los casos antes mencionados están un poco zafados de nuestra realidad, lo cierto es que en la actualidad la IA existe y nos ayuda a unas cuantas cosas que, aunque no las veamos, está ahí presente. Tan solo pensemos en aquellos lujosos autos que pueden conducirse de manera autónoma, sin depender de alguien tras el volante. La forma en que funcionan los “bots” en algún videojuego, la automatización de algo en ámbito industrial, la ayuda para la toma de fotografías, tal como es el difuminado que usan algunos dispositivos que no cuentan con un lente especial para ello o incluso como apoyo para el seguimiento de objetos en una cámara.


Sin embargo, todas estas acciones se pueden realizar de forma “limitada”  gracias a que, aunado a las unidades de procesamiento principal encontraremos las unidades que se dedican a la ejecución de la AI de forma dedicada, lo que en resumen se diría que está separado un proceso de otro, lo que puede llegar a generar un tiempo de demora en ciertos casos, teniendo que depender del subir las imágenes y videos a una nube o servidor para que puedan ser analizadas, lo cual supone todo un riesgo para nuestros datos ante los hackers cibernéticos.



Pero es aquí donde SONY nos trae buenas noticias anunciando el nuevo IMX500, el primer sensor del mundo el cual viene con IA integrada, lo que significará que este sensor será capaza de realizar tareas de aprendizaje automático sin necesidad de hardware adicional, lo cual supondrá según la propia SONY, un avance en el tema de cámaras con inteligencia artificial, volviéndolas más rápidas, más baratas y más seguras. Eso sí, la misma SONY ha asegurado que el sistema de este sensor será capaz de procesar tareas analíticas de nivel “básico”, dejándole de momento el procesamiento avanzado como el conducir un automóvil de manera autónoma, al Hardware de AI dedicado.


El aprendizaje automático en fotografía puede usarse no solo para mejorar la calidad de imagen, sino que también para poder comprender un video como lo haría un humano, identificando todas aquellas formas que realmente desearíamos resaltar en un video como personas y objetos. Este sensor es capaz de hacer procesamientos para ese tipo de tareas mucho más rápido que otras cámaras tardando únicamente 3.1 milisegundos, cuando otros sensores fabricados por la competencia tardaran cientos de milisegundos e incluso algunos que podrían tardar segundos.


Aunque de momento SONY no planea implementar su chip a clientes de consumo, haciendo que termine en teléfonos inteligentes. Tabletas etc. Si que planea venderlo a minoristas y clientes industriales, que son quienes empiezan a utilizar la tecnología de visión por computadora de manera más amplia.


Sin duda, un sensor el cual redobla la apuesta en cuanto al uso de la AI mientras promete brindar una autonomía y rendimiento sobresalientes, creando así una brecha cada vez mas corta entre la realidad y la ficcion. Mientras tanto solo queda esperar a que alguna marca pueda adquirir e implementar dicho sensor en alguno de sus productos, o que creen físicamente algún asistente personal, totalmente autónomo controlado por IA que sea fiel a nosotros, lo que pase primero.

Luis Ernesto Castro Cedillo
Gamer, fotógrafo, editor, amante de la tecnología, Anime fan. Un placer servir al conocimiento y no a las personas.